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The Lady in the van

 Una historia original y la actuación impecable de Maggie Smith hacen de The Lady in the van una película necesaria en la cartelera actual

La señora Sheperd (Maggie Smith) pone patas arriba la vida del escritor Alan Bennett, quien acoge a la anciana durante 15 años en el jardín de su casa en el prestigioso barrio de Candem Town, Londres. Así, sin comerlo ni beberlo, a este peculiar y neurótico escritor -interpretado en la película por Alex Jennings- se le acopla a su vida una anciana con pocos recursos pero muy rica en espíritu y culturalmente hablando, quien se convertirá en la musa de su obra y a la que tras su muerte llevaría consigo siempre, empezando por sus recuerdos para acabar siendo encarnada en el papel, los teatros y ahora una película de Nicholas Hytner.

Ficha The Lady in the Van

El argumento gira alrededor de la interpretación de Maggie Smith, quien se come el resto de la película. Su papel es impecable e imprescindible, y despierta en ti miles de sensaciones, haciéndote pasar del drama a la comedia en tan solo segundos, y aportando otra manera de ver la vida. Desde ese amarillo estrambótico hasta la actitud de a quien no le queda nada, The Lady in the van te va soltando pildoritas de lo maravillosa que puede llegar a ser la vida, sin mucho más que la relación con otro ser humano, además de una vida llena de experiencias y bonitos recuerdos.

Respecto a la película, al igual que las americanadas se distinguen a la legua, no cabe duda de que este film es un producto 100% británico, y no sólo por su producción, sino por la estética, humor ácido, personajes, clichés y un sinfín de elementos más que hacen de The lady in the van un espejo de la estereotipada sociedad británica remilgada. Y es que, si por algún casual creéis que lo que vais a ver en pantalla es a una mendiga senil buscando el amparo de aquellos que gozan de una posición privilegiada, esta historia va de todo lo contrario. Los vecinos de este pintoresco barrio necesitan a la señora Sheperd para sentirse mejor con ellos mismos: para despertar su lado más humano.

Otro punto interesante es el desarrollo de la historia en la cabeza de Alan Bennett y que en la película corre por distintas sendas pero en paralelo por la vida del escritor. Un monólogo interior y una interesante propuesta narrativa al que tenemos acceso gracias a la pantalla, que nos muestra cómo discurren realidad y ficción por la mente del dramaturgo, aunque en ocasiones entorpezca el flujo de le película, ya que el papel de la señora Sheperd es bastante interesante y complejo por sí solo como para adornar más aún esta película.

Entonces, ¿de qué nos habla la película? Habrá algunos que sólo se queden con la historia de la señora Sheperd, otros con la magnífica actuación de Maggie Smith, y finalmente aquellos que se fijen en cómo el proceso narrativo encuentra a través de un par de vistazos por la ventana la creatividad e inspiración necesarias para hacer de una mujer común la musa de una novela, una obra de teatro y una película. Yo me quedo con la necesidad de este tipo de cine, que nos trae una propuesta original y cercana sobre cómo a veces la realidad llega a superar la ficción, además de la magia escondida en las casualidades.

SobreNoelia Duarte

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