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Ben-Hur, en el olimpo del péplum

Como cada año al llegar estas fechas sabemos que hay un género que triunfará en nuestros televisores, los peplum

Para aquellos que no lo sepan, un peplum es una película histórica ambientada en el mundo grecolatino o en la antigüedad en general. Se considera que este tipo de película tuvieron una “edad dorada” entre los años 50 y 60, es decir, el momento de producción de películas como Quo Vadis?, Espartaco, La caída del imperio romano, Los Díez mandamientos, La túnica sagrada, Cleopatra y, por supuesto, Ben-Hur, la película de Semana Santa por excelencia.

 

 Cartel Ben Hur
Ben-Hur, dirigida por William Wyler se estrenó el 18 de noviembre de 1959 en el teatro Loew de Nueva York. En cuanto al presupuesto fue la película más cara de su época con un coste de algo más de 15 millones de dólares, el equivalente a unos 170 actuales. Pero su coste de vio rápidamente justificado pues se convirtió en la película más rentable de la historia después de Lo que el viento se llevó, al recaudar unos 147 millones de dólares, equivalentes a unos 1700 en la actualidad. Además unos pocos meses después de su estreno fue galardonada con once estatuillas en los premios Oscar, convirtiéndose en la primera película en conseguirlo, incluyendo mejor película, mejor director y mejor actor para Charlton Heston. También recibió tres Globos de Oro, en esta ocasión la actuación recayó en Stephen Boyd por su interpretación de Messala.
Su establecimiento como película de Semana Santa y sus 212 minutos de duración la convierte en una película no muy apetecible para las nuevas generaciones. La antigüedad de la película, la inclusión de una fuerte carga religiosa y su final anticlimático, puesto que tras una escena clímax como la carrera de cuadrigas añade más de media hora de metraje centrada en la pasión de Cristo y en la búsqueda de la familia de Judá, que rompen con el ritmo del largometraje.
Existen numerosas anécdotas y mitos en torno a la película. La dificultad que entrañaba el rodaje de la carrera de cuadrigas llevó a que se instalará la creencia popular de que uno de los extras había muerto durante la filmación. Por otra parte la producción de la película estuvo abierta durante casi una década y se estima que se realizaron al menos treinta pruebas de guión.

Ben-Hur y su doble sentido sexual

Una de las cuestiones más curiosas, es la relación entre Ben-Hur y Messala que tiene un marcado carácter homoerótico. Sin embargo, la ideología conservadora de Charlton Heston suponía un problema para la representación por lo que se cuenta que uno de los guionistas le pidió a Stephen Boyd que interpretará su papel teniendo en cuenta este condicionante, forzando así a una mayor implicación emocional por parte de Heston.Ben Hur Cartel USA
Sin embargo, en sus más de tres horas de metraje nos encontramos con dos de las escenas más impactantes de la historia del cine: La carrera de cuadrigas y la escena de los remeros en las galeras. Teniendo en cuenta los medios a su alcance y las técnicas propias de la época estas escenas impresionaron a sus espectadores contemporáneos y se convirtieron en un emblema del cine americano. Tanto es así que en 2004 fue incluida en el National Film Registry por ser considerada una de las mejores películas de la historia por su interés cultural, histórico o estéticamente significativo.
Ben-Hur fue una superproducción en toda regla en su época, pero lo cierto es que el tiempo, la temática, la narración y la duración la han convertido en una película de la que todo el mundo ha oído hablar pero pocos han visto completa.
Si tenéis interés en verla aprovechad estas fiestas que son su hábitat natural, cargaros de paciencia y provisiones para disfrutar o renegar de la que es sin duda la película más importante de su género. Mientras que si sois partidarios del cine actual, estáis de enhorabuena ya no tenéis excusas para no ver Ben Hur puesto que en septiembre de este mismo año se estrenará su remake, en esta ocasión cargando de efectos especiales e imágenes visualmente impresionantes. Personalmente no creo que Jack Hudson y Toby Kebbell sean capaces de emular las hazañas de Ben Hur y Messala con la misma magia que Charlton Heston y Stephen Boyd, aunque sobre gustos no hay nada escrito.

SobreAndrea Ordonez

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