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Brooklyn

Brooklyn habla de una de esas miles de familias irlandesas que abandonaron sus hogares durante los siglos XIX y XX con la esperanza de cumplir el sueño americano

Frase destacada de la crítica

Brooklyn nos narra la historia de Ellis Lacey, una joven irlandesa que abandona su hogar para vivir el sueño americano. En los años cincuenta, cuando la situación de pobreza en Irlanda era muy acusada y escaseaban el trabajo y las oportunidades, esta joven inteligente y segura viaja a Brooklyn para empezar una nueva vida. Tras unos primeros meses especialmente duros para ella, por la añoranza que siente por su tierra y la adaptación a la vida neoyorquina logra estabilizarse y comienza a integrarse.

Se enamorará de Tony un joven fontanero italiano, mejorará su relación con sus compañeras de la pensión e iniciará un curso de administración y finanzas en la universidad. Pero la felicidad no dura mucho, cuando parece que su vida empezaba a estabilizarse recibe la noticia de que su hermana ha muerto, dejando sola a su madre viuda. Se ve obligada a regresar a Irlanda donde todo el pueblo se esforzará por hacer que se quede y abandone su vida americana, encontrará un trabajo aprovechando sus conocimientos de administración, recuperará sus amistades e iniciará una relación especial con Jim, un joven de la zona al que había prejuzgado en el pasado. Dividida entre su vida en Irlanda y el deber hacia su madre y su vida en América y la fidelidad hacia Tony tendrá que tomar la decisión de regresar o quedarse.

Protagonistas de la película

La película permite a Saoirse Ronan brillar en todo su esplendor, ella llena la pantalla con su interpretación y nos regala una de las mejores actuaciones femeninas del año, que le ha valido su primera nominación a los Oscars. La réplica se la dan Emory Coen (Tony) y Domhnall Gleeson (Jim) como perfectos acompañantes de Ellis, ambos resultan sorprendentemente adecuados para ella y hacen que su actuación deslumbre con luz propia. Una historia sobre el amor, el compromiso, la fidelidad y la superación personal, sobre la búsqueda de un futuro. Que con su ambientación nos recuerda que los jóvenes se ven obligados a emigrar en busca de trabajo, una realidad que resulta cotidiana en nuestros días.

Quizás no sea la mejor película del año y es poco probable que se imponga frente a competidoras como El renacido, La habitación, Spotlight o La gran apuesta, pero Brooklyn es sin lugar a dudas, la más entrañable y conmovedora de todas. No tanto por su construcción, como por la cercanía que logra con el público, cualquiera puede empatizar con Ellis y con su decisión. Una película dulce, divertida y palpable. Una historia que todos podríamos vivir, que nos habla sobre la pérdida del hogar, sobre una necesidad humana, la necesidad de enraizar, de adaptarse a un nuevo ambiente. Todo esto acompañado por una preciosa fotografía, gracias en gran parte a los inigualables escenarios que ofrece Irlanda y una banda sonora que le recuerda a Ellis y al espectador que no hace falta olvidar tus orígenes para adaptarte a un mundo nuevo.

Aunque se vaya de vacío el cine irlandés puede estar orgulloso por contar con dos películas entre las mejores del año.

SobreAndrea Ordonez

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